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Democracia Disciplinaria.
El proyecto posneoliberal para América Latina
Pablo Dávalos

Presentación
Editorial Quimantú
Diciembre 2012.

Pablo Dávalos es un autor con una larga trayectoria en investigaciones económicas. Pero, también ha trabajado en la implementación de políticas reales. Fue viceministro de Economía del Ecuador cuando Rafael Correa (actual Presidente de ese país) era ministro de esa cartera, en el gobierno interino de Alfredo Palacio. Es asesor de la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador), miembro del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y académico. Autor de decenas de artículos sobre economía y el buen vivir (sumak kawsay) en la perspectiva de una mirada indígena, las luchas contra el neoliberalismo en los ‘90 y sus estructuras financieras internacionales, y la reinstitucionalización del Estado en este nuevo siglo. De ahí que la presentación de este libro en Chile sea de muchísimo interés para Quimantú, que ha intentado traer debates latinoamericanos que no son publicados y muchas veces, hasta invisibilizados.
“La Democracia disciplinaria. El proyecto posneoliberal para América Latina” fue publicado el 2010 en Ecuador, generando reacciones encontradas, pues para quienes apoyan el actual gobierno, las propuestas de Dávalos y su crítica aparecen en línea de oposición directa a lo que Correa ha venido realizando. Para entender este conflicto entre el autor y las propuestas institucionales, es necesario recordar los cambios que ha tenido el capitalismo en América Latina esta última década, lo que el mismo libro se encarga de hacer.
Lejos han quedado, en países como Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela, Bolivia o el mismo Ecuador, las políticas establecidas en el Consenso de Washington, donde el neoliberalismo se convirtió en el sistema político y económico dominante. Mientras en Chile estas políticas, a pesar del ciclo de movilizaciones de esta última década, continúan con muy buena salud, al punto que un gobierno de derecha puede negarse a aceptar mejoras en el sueldo mínimo que garanticen condiciones básicas de vida, la mayoría de los países de Latinoamérica han avanzado en modelos extractivistas que distribuyen una parte de la ganancia mediante bonos y subsidios. Esto que ha sido criticado como una nueva forma de populismo, es descrito en el libro como una mutación del capitalismo, que se ha desanquilosado de los estrictos marcos neoliberales y ha reposicionado al Estado como garante del desarrollo social. Dávalos nos llama la atención sobre esta simpatía en el discurso entre las corrientes de izquierda latinoamericana y los intereses y posiciones planteadas por los organismos internacionales del capital, tales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional. La pregunta es incómoda cuando pensamos en el modo que se integran los ex ministros de la propia Concertación en estos círculos, para luego acomodarse a un discurso que enfatiza la responsabilidad social, el desarrollo sustentable, las economías solidarias, y toda suerte de ideologemas usados para encubrir la lógica extractiva adquirida por el capital en países que aportan un altísimo porcentaje de las materias primas a nivel mundial.
En este sentido, el texto de Dávalos es una crítica directa a esta nueva forma de institucionalización del Estado en la actual fase del capitalismo y su dependencia de nuestros recursos mineros, acuíferos y alimenticios, los que se convierten en la moneda de cambio para que nuestros líderes sean aceptados y reconocidos internacionalmente. Hoy, cuando 2 presidentes de estas líneas reformistas han sido botados mediante golpes de Estado encubiertos (Honduras y Paraguay) el libro suma preguntas que son muy interesantes para el contexto chileno: ¿es verdad que el neoinstitucionalismo resulta igualmente preferible para el capital? ¿Es cierto que el neoliberalismo ha dado paso a un reposicionamiento del Estado? ¿Podemos esperar un discurso neoinstitucionalista en las próximas elecciones chilenas?, y, si es así, ¿logrará este discurso desviar las luchas sociales hacia reformas moderadas que logren aplacar los excesos del capital, mientras se garantizan las tasas de ganancia? ¿Nos estaremos dirigiendo a un nuevo ciclo postneoliberal en Chile, también?
El libro que presentamos tiene además la particularidad de romper con los márgenes establecidos tradicionalmente, que separan las disciplinas y saberes en compartimentos estancos. Por sus páginas desfilan la economía, la teoría política, los estudios sobre la gubernamentalidad y la biopolítica, la geopolítica de los estados y, también, la de las metrópolis culturales, etc., lo que lo hace un libro interesante de leer no sólo para quienes buscan información técnica acerca de los modos de ejercicio del imperialismo en la actualidad, sino también para lectores que intentan iniciarse en su estudio.
Por último, para Quimantú resulta fundamental instalar otras miradas en el presente actual. Esta es, creemos, la principal diferencia que nos posiciona como editorial: la crítica. Mientras lo normal es instalar el debate que al poder le interesa o al autor de moda, Quimantú ha preferido correr riesgos, editando libros que normalmente no circularían en un mercado altamente restringido y controlado por los grandes medios de difusión. Pero, hacer nuestro presente a pulso implica aceptar la heterodoxia del pensamiento, atrevernos a debatir contra todos los sentidos comunes e instalar la incomodidad como centro de nuestra acción política. Creemos que este libro es un gran aporte en esta línea.